Pero ¿Si no existe el infierno, entonces que pasa con el Diablo?
Bien, pero si no existe el infierno, ¿ Como es que Jesús fue tentado por el diablo y se pasó una buena parte de su vida pública "expulsando demonios" del cuerpo de la gente?
Jesús de Nazaret no predicó sobre el infierno, por mucho que hablara del infierno y compartiese las ideas apocalípticas de sus coetáneos: en ningún momento se interesa Jesús directamente por el infierno. Habla de él sólo al margen y con expresiones fijas tradicionales; algunas cosas pueden incluso haber sido añadidas posteriormente. Su mensaje es, sin duda alguna, eu-angelion, evangelio, o sea un mensaje alegre y no amenazador.
La idea del Diablo y sus legiones de demonios procede de la religión pagana persa y penetró en el judaísmo - y en el Antiguo Testamento- en la época de dominación Persa (siglos VI-IV a.C.); la creencia de los demonios siempre fue secundaria para el judaísmo, aunque en determinadas épocas de crisis sociopolítica -como lo fue la de Jesús y lo es, también, la época actual- se produjeran fenómenos de intensa creencia popular en esos seres malignos y francamente útiles ya que cargaban con la culpa de las desgracias sociales y personales, dejando a salvo la responsabilidad que debe tener cada ser humano con respecto a sus actos y las consecuencias de los mismos.
En la época de Jesús muchas enfermedades como la epilepsia o diversidad de trastornos psiquiátricos eran atribuidos a la posesión demoníaca.
El Jesús del Nuevo Testamento no creyó para nada en la existencia del infierno católico -ni siquiera en la del persa, origen de los "demonios" que tanta fama le dieron al ser expulsados de algunos de sus seguidores - y la razón es bien simple "Es una contradicción admitir el amor y misericordia de Dios y al mismo tiempo la existencia de un lugar de eternas torturas"
Jesús de Nazaret no predicó sobre el infierno, por mucho que hablara del infierno y compartiese las ideas apocalípticas de sus coetáneos: en ningún momento se interesa Jesús directamente por el infierno. Habla de él sólo al margen y con expresiones fijas tradicionales; algunas cosas pueden incluso haber sido añadidas posteriormente. Su mensaje es, sin duda alguna, eu-angelion, evangelio, o sea un mensaje alegre y no amenazador.
La idea del Diablo y sus legiones de demonios procede de la religión pagana persa y penetró en el judaísmo - y en el Antiguo Testamento- en la época de dominación Persa (siglos VI-IV a.C.); la creencia de los demonios siempre fue secundaria para el judaísmo, aunque en determinadas épocas de crisis sociopolítica -como lo fue la de Jesús y lo es, también, la época actual- se produjeran fenómenos de intensa creencia popular en esos seres malignos y francamente útiles ya que cargaban con la culpa de las desgracias sociales y personales, dejando a salvo la responsabilidad que debe tener cada ser humano con respecto a sus actos y las consecuencias de los mismos.
En la época de Jesús muchas enfermedades como la epilepsia o diversidad de trastornos psiquiátricos eran atribuidos a la posesión demoníaca.
El Jesús del Nuevo Testamento no creyó para nada en la existencia del infierno católico -ni siquiera en la del persa, origen de los "demonios" que tanta fama le dieron al ser expulsados de algunos de sus seguidores - y la razón es bien simple "Es una contradicción admitir el amor y misericordia de Dios y al mismo tiempo la existencia de un lugar de eternas torturas"


1 Comments:
At 2:53 PM,
Anónimo said…
Que bueno, que tranquilidad, de verdad. Cuantas noches de pesadillas tuve de pequeño gracias a este inventito de la Iglesia. Que graciosos..............
Los dos articulos sobre el Infierno y este sobre el diablo seberian enseñarse en la escuela para evitar que muchos niños crezcan con esos miedos que nos metian a todos de pequeños.
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