La verdad sobre Jesús - Más allá de libros, documentales o peliculas
La Iglesia Católica ha sabido mantener durante dos mil años su supremacía en la civilización occidental, como fuente de verdades y respondiendo a todos los misterios de la vida.
Jesús, era descendiente del Rey David, era un aristócrata, no era un pobre, ni un marginado. Recibió una educación privilegiada (posiblemente de los Esenios en Israel y Alejandría) y se casó con Magdalena, otra aristócrata acomodada, que tampoco era pobre, ni prostituta, descendiente de los Benjamines que también disputaban la corona del Reino de Israel. Con esta unión, de Jesús y Magdalena se conseguía la fusión dinástica de los dos linajes, que contribuirían a disipar las disputas entre las tribus de Israel.
Jesús fue un líder mas del pueblo de Israel, que pretendía convertirse en Rey de un Israel independiente de los romanos.
Hay que decir que desgraciadamente para los israelitas, Roma estaba en su máximo apogeo militar, y cualquier rebelión de las provincias romanas era acallada con toda contundencia.
Además, hoy día puede probarse que Jesús pertenecía a una secta judía, de la que fue su líder San Juan El Bautista, y a la muerte de esté lo sucedió Jesús. Esta secta fue llamada también Iglesia de Jerusalén. Esta Iglesia celebraba ceremonias de exaltación o aumento de categoría a los miembros de su comunidad que así lo merecían, mediante ceremonias simbólicas de resurrección a una nueva vida, en las que el candidato sufría una muerte simbólica y se le cubría con un sudario o lienzo antes de hacerle resucitar, al igual que a los masones en la actualidad. Era costumbre en esa secta llamar "muertos" a los profanos o no iniciados y "vivos" a los iniciados o miembros de la secta. También cuando se le aumentaba de salario o ascenso de categoría se llamaba también "convertir el agua en vino".
Después de tres años de la muerte de Jesús, llegó a Israel "Pablo", un judío de la Diáspora procedente de Tarso (sur de Turquía), que no conoció a Jesús en persona, tuvo un sueño o revelación de Dios que le indicó que debería de predicar las enseñanzas de Jesús.
Pablo ideó un credo que en esencia no es judío, y su mensaje era más próximo a griegos y romanos. Hizo creer que Jesús era un ser semidivino que había nacido sin responder a las leyes de la naturaleza, y que convertía a los "muertos" en "vivos" es decir que resucitaba a los muertos, que convertía el "agua" en "vino", interpretando de forma errónea e imaginativa los conceptos de la Iglesia de Jerusalén. Ni la Iglesia de Jerusalén, que eran los seguidores que conocieron en persona a Jesús, ni el propio Jesús, afirmaron nunca que Jesús era Dios, o que era de origen divino, ni nada parecido.
Entre del año 60 y 70 d.J.C. los romanos masacraron las rebeliones del pueblo judío, y los judíos radicales de Jerusalén habían desaparecido prácticamente. Algunos de los manuscritos y tesoros habían sido enterrados en los alrededores del Templo de Jerusalén. Pero muchos de los testimonios desaparecieron. La verdad sobre Jesús y sus ritos secretos permanecían callados, pero no perdidos del todo. Fueron los templarios los que recuperaron algunos de esos secretos.
Pero fue con el Emperador Constantino el Grande cuando se consolidó la idea de que Jesús era Dios. Constantino era el jefe político del Imperio, el jefe del ejercito y tenía el título de sumo sacerdote (pontifex maximus), que le otorgaba el monopolio de la legislación en asuntos eclesiásticos. Asimismo era la autoridad suprema judicial. En definitiva el poder del Emperador era totalmente absolutista.
Entonces en el Imperio había multitud de dioses, divinidades y héroes, que creaban continuos conflictos de todo tipo, ya que el imperio romano estaba compuesto de culturas, religiones, razas y costumbres muy dispares. Constantino utilizó el cristianismo para su propio interés político.
Los emperadores romanos provenían del mundo militar y se hallaban emparentados con el emperador en el poder, bien como hijos naturales o bastardos, como hijos adoptivos. Y se mataban entre los competidores para conseguir el poder. Constantino era militar e hijo (supuesto) de militar, e hijo y nieto de prostituta. Mandó matar a un hijo suyo y más tarde a su esposa. Su madre Helena, que la Igesia católica la nombró santa, se convirtió en su vejez al cristianismo, viajando a palestina para conocer los lugares en los que vivió y murió Jesús y tuvo una influencia decisiva sobre Constatino quien estuvo siempre muy unido ella.
En el año 325 d.J.C. Constantino convocó el primer concilio (Nicea) de la iglesia cristiana, sin consultar a obispo alguno, y sin la participación del obispo Silvestre de Roma (Papa San Silvestre), en el que condenó el Arrianismo y proclamo que Jesucristo era Dios, además de otros preceptos que duran hasta nuestros días. En el año 380 d.J.C. el Emperador Teodosio proclamó el cristianismo como religión oficial del Imperio Romano.
Jesús, era descendiente del Rey David, era un aristócrata, no era un pobre, ni un marginado. Recibió una educación privilegiada (posiblemente de los Esenios en Israel y Alejandría) y se casó con Magdalena, otra aristócrata acomodada, que tampoco era pobre, ni prostituta, descendiente de los Benjamines que también disputaban la corona del Reino de Israel. Con esta unión, de Jesús y Magdalena se conseguía la fusión dinástica de los dos linajes, que contribuirían a disipar las disputas entre las tribus de Israel.
Jesús fue un líder mas del pueblo de Israel, que pretendía convertirse en Rey de un Israel independiente de los romanos.
Hay que decir que desgraciadamente para los israelitas, Roma estaba en su máximo apogeo militar, y cualquier rebelión de las provincias romanas era acallada con toda contundencia.
Además, hoy día puede probarse que Jesús pertenecía a una secta judía, de la que fue su líder San Juan El Bautista, y a la muerte de esté lo sucedió Jesús. Esta secta fue llamada también Iglesia de Jerusalén. Esta Iglesia celebraba ceremonias de exaltación o aumento de categoría a los miembros de su comunidad que así lo merecían, mediante ceremonias simbólicas de resurrección a una nueva vida, en las que el candidato sufría una muerte simbólica y se le cubría con un sudario o lienzo antes de hacerle resucitar, al igual que a los masones en la actualidad. Era costumbre en esa secta llamar "muertos" a los profanos o no iniciados y "vivos" a los iniciados o miembros de la secta. También cuando se le aumentaba de salario o ascenso de categoría se llamaba también "convertir el agua en vino".
Después de tres años de la muerte de Jesús, llegó a Israel "Pablo", un judío de la Diáspora procedente de Tarso (sur de Turquía), que no conoció a Jesús en persona, tuvo un sueño o revelación de Dios que le indicó que debería de predicar las enseñanzas de Jesús.
Pablo ideó un credo que en esencia no es judío, y su mensaje era más próximo a griegos y romanos. Hizo creer que Jesús era un ser semidivino que había nacido sin responder a las leyes de la naturaleza, y que convertía a los "muertos" en "vivos" es decir que resucitaba a los muertos, que convertía el "agua" en "vino", interpretando de forma errónea e imaginativa los conceptos de la Iglesia de Jerusalén. Ni la Iglesia de Jerusalén, que eran los seguidores que conocieron en persona a Jesús, ni el propio Jesús, afirmaron nunca que Jesús era Dios, o que era de origen divino, ni nada parecido.
Entre del año 60 y 70 d.J.C. los romanos masacraron las rebeliones del pueblo judío, y los judíos radicales de Jerusalén habían desaparecido prácticamente. Algunos de los manuscritos y tesoros habían sido enterrados en los alrededores del Templo de Jerusalén. Pero muchos de los testimonios desaparecieron. La verdad sobre Jesús y sus ritos secretos permanecían callados, pero no perdidos del todo. Fueron los templarios los que recuperaron algunos de esos secretos.
Pero fue con el Emperador Constantino el Grande cuando se consolidó la idea de que Jesús era Dios. Constantino era el jefe político del Imperio, el jefe del ejercito y tenía el título de sumo sacerdote (pontifex maximus), que le otorgaba el monopolio de la legislación en asuntos eclesiásticos. Asimismo era la autoridad suprema judicial. En definitiva el poder del Emperador era totalmente absolutista.
Entonces en el Imperio había multitud de dioses, divinidades y héroes, que creaban continuos conflictos de todo tipo, ya que el imperio romano estaba compuesto de culturas, religiones, razas y costumbres muy dispares. Constantino utilizó el cristianismo para su propio interés político.
Los emperadores romanos provenían del mundo militar y se hallaban emparentados con el emperador en el poder, bien como hijos naturales o bastardos, como hijos adoptivos. Y se mataban entre los competidores para conseguir el poder. Constantino era militar e hijo (supuesto) de militar, e hijo y nieto de prostituta. Mandó matar a un hijo suyo y más tarde a su esposa. Su madre Helena, que la Igesia católica la nombró santa, se convirtió en su vejez al cristianismo, viajando a palestina para conocer los lugares en los que vivió y murió Jesús y tuvo una influencia decisiva sobre Constatino quien estuvo siempre muy unido ella.
En el año 325 d.J.C. Constantino convocó el primer concilio (Nicea) de la iglesia cristiana, sin consultar a obispo alguno, y sin la participación del obispo Silvestre de Roma (Papa San Silvestre), en el que condenó el Arrianismo y proclamo que Jesucristo era Dios, además de otros preceptos que duran hasta nuestros días. En el año 380 d.J.C. el Emperador Teodosio proclamó el cristianismo como religión oficial del Imperio Romano.

